Para las personas que tienen conciencia social por hacer el bien, ayudar es algo común y sin mucho esfuerzo y sin tener que convencer a nadie, las personas se suman solas a ayudar. Así ocurrió con los compañeros de trabajo de mi papa. Apenas mi papá les comentó de las tapas y se llevó una cajita. Comenzaron todos a ayudar y la caja se llena rapidísimo. casi todas las semanas tengo una bolsa y una caja llena que viene de allí.
Por eso quiero agradecerles el apoyo que le han brindado a los niños con cáncer y a mi papá y a mi para hacer este proyecto. A todos muchas gracias, especialmente a Geraldine Hornug, María Gabriela Cohelo, Barbara Cova. Su esfuerzo ha sido muy valioso para ayudar a los niños con cáncer.


